La vivienda, al igual que la renta básica incondicional, son derechos humanos que aún no han sido considerados como tales. Es preciso trabajar con denuedo por conseguirlos, porque son cada vez más urgentes, debido a la creciente concentración de la riqueza en pocas manos y a la consecuente desigualdad y exclusión sociales.

Todos los derechos han de ir de la mano. Derecho a la sanidad y educación públicas, servicios sociales y atención de calidad a la dependencia, derecho a la vivienda y renta básica incondicional, universal y suficiente. La Renta Básica Incondicional dará también a la mayoría tiempo libre y control sobre su propio tiempo.