El pasado sábado 12 de septiembre de 2026, en el marco de la Universidad de Verano del Humanismo Universalista, Eureka organizó, en el Parque de Estudio y Reflexión Toledo, una mesa redonda en la que intervinieron dos ponentes: Guy Standing y Dolores Medina Foussadier.
Aquí se puede ver la grabación de este evento: https://www.youtube.com/watch?v=U5rbwCMFdsM
Guy Standing es economista y conocido referente de la RBUI a nivel mundial. Autor de EL PRECARIADO. UNA NUEVA CLASE SOCIAL. Cofundador y copresidente honorario de la Red Global De Renta Básica(BIEN) .
Dolores Medina Foussadier es socióloga, especialista en trabajo y políticas sociales. Formó parte del equipo técnico de la oficina del plan piloto para implantar la renta básica en Catalunya (2022-2024).
Guy Standing, en primer lugar, afirmó que la riqueza ha sido construida por muchas generaciones a lo largo de la historia, incluida la actual, y que, por lo tanto, es patrimonio común de la humanidad.
Resaltó como deseable que la renta básica (a la que él prefiere denominar “dividendo común”, por ser el fruto de la riqueza de todas las personas) pueda implantarse, en un plazo breve de tiempo, en algún país donde sea más factible. Y desde ese punto, ir haciéndola extensiva a todos los seres humanos.
Además, hizo notar que las mujeres serán especialmente beneficiadas por la renta básica, ya que, a nivel general, están en desventaja económica respecto a los hombres.
Destacó el carácter ético de la renta básica y su capacidad para otorgar libertad a las personas a la hora de tomar decisiones y poder planificar su vida.
Insistió en que, dada la gran crisis actual motivada por el deterioro ecológico, la IA y el desplazamiento del voto a la derecha y ultraderecha, es fundamental que quienes son más responsables en esta crisis tengan que dar cuentas por su gestión y sean quienes más contribuyan a la financiación de este “dividendo común”.
A continuación, Dolores Medina Foussadier habló de que las libertades y derechos actualmente vigentes son formales para la mayoría de las personas: para lograr sobrevivir, esta gran mayoría debe aceptar lo que existe. ¿Y qué es lo que existe?: precariedad y falta de control sobre el tiempo propio.
La renta básica sería una herramienta importante para disminuir la violencia económica y social que impone el sistema, permitiendo mejorar la capacidad de decisión de las personas, especialmente la de las mujeres, que afrontan en soledad la crianza.
En precariedad las personas se encuentran en un círculo perverso, ya que aquella disminuye su aptitud para lograr acceso real a los subsidios.
¿Quién puede comprar tiempo hoy día? Sólo las personas más favorecidas. Pero la mayor parte de la población, cada vez más, se ve obligada a vender su tiempo y, por ello, disminuye su posibilidad de tomar decisiones. Las mujeres vuelven a ser también las más perjudicadas, porque el tiempo de cuidados lo ocupan principalmente ellas.
Una revolución no violenta no implica ausencia de conflictos, sino enfrentarse al poder de forma no violenta. Pero, para ello, ha de ser posible decir no. Y para poder decir no hay que disponer de alternativas. Ahí está la renta básica.